La noticia de que Alemania ha crecido un 2,2% en el último trimestre no puede sino alegrarnos. Pero cuidado, alegrarnos por ellos.
Para nosotros va a suponer un reto como muy pocos pueden imaginar. Parece que se nos ha olvidado que parte de la magia de los últimos años en España estaba basada en los tipos de interés que el Banco Central Europeo mantenía muy bajos pues las principales “locomotoras” lo precisaban para activar o mejorar sus economías.
Gracias a esta situación vivimos los mejores años de nuestra historia económica y los mejores años de nuestra sociedad de “bienestar”, creo que jocosamente podríamos decir que sociedad de “SuperEstar”.
El reto es sencillo, ahora con tanto dinero en el mercado europeo, inyectado en el sistema financiero y en diversos planes de ayuda, y con unas economías “locomotoras” en crecimiento fulgurante, el BCE no tardará mucho en empezar a plantear subidas de tipos.
Bueno, será mucho o poco lo que tarde, pero lo que es seguro es que nosotros no habremos cogido el ritmo y esto puede suponer un reto, por no hablar de un problemón.
Pero es posible que de esta salgamos todos con el mismo ritmo, lo que es preciso es que no tengamos que esperar hasta que sean necesarios otra vez tipos bajos en la zona euro, para acoplar nuestra onda económica a la europea.
No olvidemos que la interferencia de ondas puede dar muchos resultados diferentes. Ya tuvimos la superposición constructiva.
Ideas sobre las que trabajar ….